Desde hace 16 años en una escuela de Brasil tienen un alumno especial. Se llama Amarelo y es un perro. En Dom Hermeto es uno más. El perro se ha ganado el cariño de todos.

Nadie sabe de dónde vino, pero su carácter apacible hizo que todos lo quisieran. Tal es el aprecio que le tienen profesores y alumnos, que permiten que el animal entre en las aulas en pleno horario lectivo. A los profesores no les incomoda la presencia de Amarelo y a los estudiantes les encanta tenerlo como compañero de clase. Incluso ha demostrado tener preferencias por ciertos cursos a los que nunca falta.