Los tamargos eran hombres que en el siglo XVII abandonaban el municipio de Llanes para trabajar en los alfares castellanos y vascos, desde el inicio la primavera hasta principios de otoño, donde llevaban una vida mísera e infrahumana. Durante sus largas estancias usaban una jerga propia, la xíriga, con la que podían comunicarse entre ellos sin ser entendidos por sus patronos ni por el resto de tejeros.

En ese argot gremial el euskera tuvo mucho que ver. La presencia de eusquerismo en la xíriga se explica porque las relaciones de los artesanos asturianos con el País Vasco eran muy estrechas, ya que se trataba de uno de los destinos laborales más frecuentes, juto con León, Burgos o Santander. La clave está en que ofrece una valiosa materia prima para elaborar vocabulario jergal, pues cumple a  la  perfección  la  función  ocultadora  o  críptica ,  por  ser  una  lengua  incomprensible  para  los  hablantes  de  lenguas  circundantes. No obstante no todas las palabras que conforman la xíriga tienen su origen en el vascuence, aunque en un estudio para la Universidad de Oviedo, Ramón de Andrés, habla de un 20% de vocablos de origen vasco.

En virtud de esta utilización, los tejeros podían esconder a los oyentes los contenidos de su conversación, como puede ser la discusión de precios, transmitiendo además a los extraños, la idea de que sus usuarios eran poseedores de unos conocimientos técnicos, que no estaban al alcance de cualquiera. Añadían de esta forma, un plus de valoración a la profesión y de cotización o exclusividad en el producto.

En la actualidad aún existen, aunque pocas, personas que conocen este léxico, por haber tenido entre sus familiares, padres o abuelos que les enseñaron a usarlo. Después de más de medio siglo años de ausencia de la actividad, ese lenguaje de oficio que es la xíriga corría el riesgo de perderse. De ahí, que el Ayuntamiento de Llanes programe desde hace años unos talleres en los que se trata de ofrecer explicaciones históricas y sociológicas sobre los tejeros, así como de recuperar el argot que estos inventaron.

Así suena el himno de Asturias y el Pericote de Llanes en xíriga entonado por los alumnos del taller:

 

Ramón Melijosa ha sido uno de los encargados de conservar y cuidar el patrimonio de aquellos tejeros a modo de diccionario, que ya cuenta con varias ediciones editadas . Para él  la xíriga es «un argot antiquísimo y que tuvo mucho arraigo en el concejo de Llanes» hasta casi su completa desaparición una vez que las sucesivas generaciones de llaniscos dejaron de acudir a la tejera.

Para Higinio del Río, director de la Casa de Cultura llanisca, el diccionario de la xíriga «es un libro de cabecera de los llaniscos» y destaca que «su demanda es muy grande». «Se trata de un texto importantísimo, con cierto grado de sacralización, algo que la gente busca y cuando lo tienen no quieren deshacerse de él».

Aquí están algunas de las principales palabras que conforman este argot: http://mere.webcindario.com/La%20xiriga.htm