De palabra o de presupuesto. Sea cual sea la forma del compromiso que las administraciones han adquirido con el patrimonio histórico-artístico del Principado a lo largo de los años no siempre se han materializado. De hecho, son muchas las decepciones de quienes han reclamado su rehabilitación y conservación y de quienes esperaban convertir esas joyas arquitectónicas en recursos de turísticos o culturales. Monasterios, antiguo templos, palacios y casonas están en la lista Asturiana de inversiones frustradas y anhelos pendientes.

 

1. Más de un millón de euros convertidos en ruina: A Cabanada (Castropol)

a-cabanada

Uno de los casos más llamativos es el de la casona de A Cabanada, en Castropol. En el año 2007, el Principado adquirió un conjunto de gran valor etnográfico datado en 1860 que, además de la vivienda, contaba con ferrería, distintos hidráulicos y una finca de cien hectáreas. Destinó a la compra 1,2 millones de euros. Se proyectó entonces su rehabilitación como un compleo turístico vinculado al agroturismo y la creación de sendas que comunicarían el complejo con enclaves como las cascadas de Cioyo. Tuvieron que pasar siete años para que el Gobierno regional admitiera en sede parlamentaria que no había posibilidad de llevar a cabo inversión alguna en A Cabanada, siete años en los que el conjunto se ha ido derrumbando. Hoy solo quedan ruinas.

2. Ocho años esperando por una cubierta: Santa María de Villanueva de Oscos (Villanueva de Oscos)

monasterio-oscos

Mejor suerte parece correr el monasterio de Santa María de Villanueva de Oscos, aunque la espera no ha sido menor y aún quedan trámites para que se vea cumplida la reclamación municipal de reparación de la cubierta. El cenobio, fundado en el siglo XII, pasó a manos del Principado en 2008, que cerró la adquisición con una inversión de 120.000 euros. Rehabilitarlo para su conservación siempre fue el objetivo y la idea de convertirlo en un alojamiento turístico de calidad, la idea que más adeptos tenía. Pasado el tiempo, el riesgo de derrumbe del tejado se ha acrecentado. Recientemente, el viceconserjo de Cultura ha anunciado la redacción del proyecto de rehabilitación del inmueble y ha puesto sobre la mesa la cesión de la titularidad al Ayuntamiento para que pueda solicitar fondos del 1% Cultural. Los dos únicos logros alcanzados en más de ocho años (que no son pequeños) han sido el hallazgo de restos del alcantarillado del siglo XVII y la adecuación de las áreas exteriores, de donde se retiró la maleza y se colocaron pasarelas y paneles explicativos para poder visitarlo.

 

3. Dos décadas de incumplimientos: San Salvador de Cornellana (Salas)

salvador-cornellana

La historia del monasterio de Villanueva de Oscos recuerda a la del cenobio de San Salvador de Cornellana, aunque no parece probable que iguale su larga lista de convenios incumplidos. La restauración del conjunto salense, cuyo origen se remonta al siglo XI, se incluyó en el Plan Nacional de Monasterios en 1997. Dos años después, Ayuntamiento, Principado y Ministerio de Fomento (que comprometía fondos del 1% Cultural), firmaban el primer convenio para recuperar el conjunto como hospedería, albergue y Centro Documental del Camino de Santiago, referido especialmente al Camino Primitivo. La inversión para este Monumento Nacional rondaba los seis millones de euros. Las obras no llegaron a ponerse en marcha, pero gobierno tras gobierno revalidaron el convenio (2007, 2011…), mientras oposición tras oposición urgían su restauración. Pasó tanto el tiempo que el 1% Cultural creció hasta el 1,5 y el Ayuntamiento y el Arzobispado (titular del conjunto) tuvieron que actualizar el convenio por el que la administración se asegura su disfrute por 50 años, como exigen las bases del 1,5% Cultural. De nada sirvió. Finalmente, llegó la admisión pública de que ni el Estado ni el Principado disponían de recursos para acometer el proyecto original y fue el derrumbe de parte del tejado lo que obligó a intervenir de urgencia al Gobierno regional. En abril del año pasado finalizó la reforma de la cubierta del monasterio, lo que supuso una inversión de algo más de un millón de euros. El presupuesto de este año contempla una partida de 96.000 euros para adecuar la de la iglesia, que también se está hundiendo. El resto, solo papel.

 

4. Una asignatura pendiente: Santa María la Real de Obona (Tineo)

obona

Un monasterio que ni siquiera puede presumir de cubierta nueva es el de Santa María la Real Obona, en el concejo de Tineo. Monumento Nacional desde 1982, su estado de deterioro es tal que incluso forma parte de la Lista Roja del Patrimonio, una iniciativa de la Asociación Hispania Nostra que recoge aquellos elementos del Patrimonio Histórico español «sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores». Han sido muchas las voces que desde la política y la cultura han reclamado la recuperación de este cenobio del siglo XI (construido sobre ruinas del siglo VIII), vinculado a los orígenes del Camino Primitivo. De hecho, Alfonso IX, tras visitar el monasterio, le otorgó el privilegio de paso obligatorio de los peregrinos hacia Santiago. Hoy no queda nada de esa grandeza y tanto el cenobio como la iglesia muestran evidencias de ruina contra las que no hay plan de actuación, ni por parte del Arzobispado, titular del conjunto, ni de las administraciones.

 

5. Sin dueño conocido: San Antolín de Bedón (Llanes)

antolin-de-bedon

En una situación similar de abandono se encuentra el monasterio e iglesia de San Antolín de Bedón (Llanes, siglos XII – XIII), con el agravante de los conflictos por su titularidad. La mayor parte del conjunto monástico está en manos privadas desde el siglo XIX, pero no la iglesia. Distintos archivos documentales (la primera escritura de la fina a favor de José Pesquera García, del año 1870, recoge  que la iglesia es propiedad del Estado pese a estar en terrenos de particulares), además de la interpretación imperante de la normativa, apuntan a que su titular es el Estado, es decir, el responsable de su conservación y mantenimiento. Sin embargo, la Administración General del Estado niega esa ‘paternidad’ y lo considera un «bien vacante». Ante esta situación, al igual que en Cornellana, ha sido la imperiosa necesidad de evitar la desaparición de este Monumento Nacional lo que ha llevado a intervenir tanto al Estado como al Principado. Fue en la cubierta. Dos actuaciones en dos décadas que apenas sumaron 200.00 euros y que no han servido para sacar a San Antolín de Bedón de la Lista Roja del Patrimonio ni para garantizar su futuro.

 

6. Ruinas tomadas por la maleza: San Pedro de Plecín (Peñamellera Alta)

plecin

«En la actualidad, la vegetación y la maleza invade el interior de la iglesia y aflora por todos sus muros. Sus ruinas fueron recientemente limpiadas y consolidadas». Es la descripción del estado de la iglesia de San Pedro de Plecín que se recoge en el decreto por el que el Principado declaró el templo Bien de Interés Cultural. Era el año 2003 y, desde entonces, poco ha cambiado. De hecho, existe grave riesgo de desaparición de las ruinas de esta «bella muestra del románico tardío»  erigida en el último cuarto del siglo XII cerca de la localidad de Alles, en Peñamellera Alta. La Asociación Hipania Nostra señala que, a pesar del mantenimiento del entorno, que está señalizado, «las ruinas siguen con arbustos entre los muros» y su adecuación sigue siendo una cuenta pendiente.

 

7. La torre sostenida por la hiedra: torre de Yabio (Carreño)

torreon-yabio

Otro ejemplo de construcciones patrimoniales que espera la intervención de las administraciones es la Torre de Yabio, en el concejo de Carreño. Se trata de una construcción medieval erigida sobre ruinas romanas que hoy se presenta cubierta completamente cubierta de hiedra, hasta el punto de que la vegetación sostiene las paredes. Pero no es, ni mucho menos, garantía de conservación. Ante el riesgo de derrumbe, el Ayuntamiento ha iniciado los trámites para incorporar la construcción al patrimonio municipal, a fin de poder actuar sobre una construcción que se erige en una finca de titularidad privada. Quienes apuestan por su conservación reivindican también una campaña de excavaciones, a fin de profundizar en la historia de una torre junto a la que en 1961 se encontró el tesoro de Coyanca, que incluía piezas de oro de los siglos I y II con las efigies de Nerón, Vespasiano, Trajano y Adriano.

 

8. El frenazo de la crisis: Palacio de los Vigil de Quiñones (Siero)

quinones-siero

Otra construcción civil de gran interés es el palacio de los Vigil de Quiñones (Aramil, Siero), «una de las joyas de la arquitectura civil asturiana de época moderna», según el decreto por el que fue declarado Bien de Interés Cultural. Se trata de un edificio erigido a finales del siglo XVI en torno a un patio central y a un lado se situó la torre, junto a la que está la capilla de San José. Su interés es tal que el Ayuntamiento cerró un convenio con los propietarios que podrían construir viviendas en fincas cercanas a cambio de la restauración del palacio. Se barajaba entonces un proyecto hotelero para el edificio. La idea quedó frustrada por la crisis que ha agudizado el deterioro del inmueble, ya que tampoco se ha hecho frente a las filtraciones de agua del tejado, que requieren una intervención urgente.

 

9. Ganador de una subasta para un futuro incierto: Palacio de Mon (San Martín de Oscos)

palacio-de-mon

Otra joya de la arquitectura civil del Principado es el palacio de Mon, en San Martín de Oscos. En 2010, a raíz de un conflicto entre los herederos, salió a una subasta pública y fue adquirido por un particular. El Gobierno regional, sin embargo, hizo valer su posición preferente por tratarse de un Bien de Interés Cultural y adquirió el inmueble por 374.000 euros para después ceder su titularidad al Ayuntamiento. Lo que no se abordó entonces fue su rehabilitación y su uso futuro. No es la construcción más deteriorada del languideciente patrimonio regional, pero sí tiene una parte en ruina. La otra cuenta con dos salas acondicionadas en las que se muestra la historia del edificio, que en temporada alta acoge visitas guiadas.

 

10. El altar deja paso a la música: capilla de Lebrón (Puerto de Vega)

capilla-de-lebron

A pesar de los baches y las largas demoras, las administraciones más cercanas a los bienes patrimoniales no pierden la esperanza en su recuperación. Son elementos que forman parte de los planes de promoción y desarrollo turístico de los concejos, ya sea por su potencial como futuros alojamientos o centros de difusión o creación del arte y la historia. Y es posible. Un ejemplo es el que ofrece la capilla de Lebrón, en Puerto de Vega. Cedida por particulares al Ayuntamiento de Navia, los trámites para incluirla en el inventario municipal se han demorado varios años y la redacción del proyecto de restauración y la contratación de las obras, algunos más. No obstante, este año han comenzado lo trabajos, en los que tomará parte una escuela-taller, para convertir una iglesia del siglo XVIII ya desacralizada en un espacio cultural en el que la música será protagonista.