Que las matemáticas a veces se nos complican y se ponen cuesta arriba es un hecho indudable, pero lo que les ocurre a esta madre e hijo no es una cuesta, es un Aconcagua infinito.
Una sencilla operación de cálculo mental deja ojiplático a quien les está grabando, hermano e hijo de los protagonistas.

Se les planteaba la siguiente pregunta:

«Cuando yo tenía seis años, mi hermana tenía la mitad de mi edad, ahora yo tengo 70 años. ¿Cuántos años tiene ahora mi hermana?»
Esta simple operación solo requería un poco de atención y razonamiento para resolverla. Pero la solución ofrecida no fue la correcta. Eso sí, hilarante máxima.
«35 años», fue la rápida y convencida respuesta de ambos. Las risas no se hicieron esperar.
Costó hacerles entrar en razón, no entendían porqué su respuesta no era la correcta.