aspiradora

La aspiradora se ha convertido en uno de esos electrodomésticos más habituales para la limpieza del hogar. De mayor o menor potencia y tamaño, sirven para eliminar el polvo y la suciedad rápidamente y con poco esfuerzo. Sin embargo, este aparato tiene muchas otras utilidades para los usuarios que muchas veces se desconoce y que también hacen la vida más fácil. A continuación te ofrecemos seis:

Encontrar cosas perdidas por casa
¿Cuántas veces no has perdido un pequeño objeto por casa y te has vuelto loco buscándolo? Para solucionar este problema un buen truco es emplear la aspiradora. Sencillamente hay que retirar el cabezal del tubo, colocar una media en el mismo y aspirar por la zona en la que sabes que podría estar el objeto extraviado. De esta forma, éste se quedará en la media y no tendrás que abrir el saco de la aspiradora y rebuscar entre toda la suciedad para encontrarlo.

Superficies delicadas, tapicerías y rincones
La aspiradora no solo sirve para el suelo. Si echas un vistazo a todos aquellos accesorios que suele incorporar te darás cuenta de que tiene múltiples aplicaciones en la limpieza de la casa. Hay una boquilla con cepillo que sirve para superficies delicadas e incluso para tapicerías. Por su parte, la boquilla estrecha es perfecta para rincones y juntas. ¿La has probado en las juntas de las ventanas

Ambientador
Seguro que no te habías planteado nunca que tu aspiradora puede ser un buen ambientador. Para ello, solo tienes que colocar una toallita impregnada de aceite esencial en la bolsa o el depósito del aparato y así, a medida que vas limpiando la casa, el aire que éste expulse estará perfumado.

Envasar al vacío
Si quieres liberar espacio en tu casa, la aspiradora puede ser tu mejor aliada. Solo necesitas una bolsa de almacenamiento con tapón. Una vez llena la bolsa de ropa u otros objetos, introduces este cierre en la boquilla del aspirador y aspiras. De esta forma, se elimina todo el aire y la bolsa ocupa menos.

Eliminar las marcas que dejan los muebles en las alfombras
Si tienes un mueble colocado siempre en la misma posición sobre una alfombra, lo normal es que éste deje una marca antiestética. Para eliminarla, solo tienes que colocar unos hielos sobre la marca y dejar que se derritan lentamente. A continuación, cuando esté totalmente húmeda, los filamentos de la alfombra recuperarán su formato original. El último paso consiste en pasar la aspiradora para que la alfombra se seque y quede perfecta.

Haz tu propia boquilla
Si tu aspirador no tiene una boquilla adecuada para acceder a algún sitio, puedes utilizar un cartón de papel higiénico. Lo colocalas en el extremo del tubo y, al ser  éste blando, se doblará y se introducirá por los lugares que necesites.